Borderline o TLP
El concepto formal del TLP (Trastorno Límite de la personalidad o Borderline) es relativamente nuevo en el campo de la psicopatología. No apareció en el Manual Diagnóstico de los Trastornos Mentales (DSM) publicado por la Asociación americana de Psiquiatría hasta el 1980 ( DSM-III ). Es a partir de ahí, una vez logrado el estatus oficial de "trastorno de personalidad" cuando se dispara el interés por esta patología. Este estatus se logró tras grandes controversias y disputas iniciadas en los años setenta. La nomenclatura oficial y criterios diagnósticos se acordaron mediante compromisos entre los diferentes modelos y atendiendo a datos empírico-descriptivos. Con esta definición se deja atrás definitivamente la idea del borderline como oscilando entre la neurosis y la psicosis. [editar] Historia del concepto de TLP Sin embargo y haciendo un poco de historia, la peculiar constelación de rasgos que comprenden la entidad diagnóstica Límite fue reconocida ya desde principios de siglo XIX. En el año 1934 fue utilizado por primera vez el término "borderline" por Stern para describir un grupo de pacientes externos que no obtenían provecho del psicoanálisis clásico y que no encajaban en las categorías estándar de "neurótico" o "psicótico". La psicopatología en este tiempo estaba conceptualizada como un continuo: "normal" - "neurótico" - "psicótico". Durante algunos años el término fue usado de forma coloquial por los psicoanalistas para describir pacientes que aun teniendo serios problemas de funcionamiento, no entraban dentro de las categorías diagnósticas y eran difíciles de tratar con los métodos analíticos convencionales. Dentro del modelo psicoanalista (ya menos ortodoxo) la figura de Kernberg (1975) tuvo mucha importancia en el camino hacia la conceptualización al principio señalada. Como resultado de sus estudios se fue hablando cada vez más de una "estructura de personalidad borderline" como algo estable y diferenciable, tanto de la neurosis (por la especial combinación y fluctuación de síntomas) como de la psicosis (episodios menos intensos y más cortos ligados a factores estresantes, mantenimiento del contacto con la realidad); y que por tanto iba adquiriendo identidad propia.[editar] Teorías explicativas No obstante la heterogeneidad de la población denominada "borderline" dio pié a la aparición de diversas teorías explicativas: El modelo biológico, que considera que el trastorno representa un conjunto de síndromes clínicos cada uno con un origen, curso y pronóstico propio. Propone tres subtipos de borderline: 1. el relacionado con la esquizofrenia, 2. el relacionado con los trastornos afectivos y 3. un tercero relacionado con trastornos cerebrales orgánicos. Un tercer modelo es el "ecléctico-descriptivo", también seguido por el DSM. Es de destacar la obra de Gunderson (1984); que desarrolló la entrevista diagnóstica del trastorno borderline ( DIB), utilizada actualmente para diagnosticar el trastorno en sujetos objeto de estudios clínicos. El DIB y el DSM-IV recogen los más recientes criterios para definir el TLP. El modelo cognitivo considera el trastorno como resultado de esquemas y patrones cognitivos disfuncionales. Beck (1990) es su mayor representante. Un quinto modelo es la teoría biosocial del aprendizaje propuesta por Millón (1987): según su teoría el patrón borderline de personalidad resulta del deterioro de patrones previos no tan graves. Millón hace hincapié en los muy diferentes antecedentes y anamnesis de los pacientes borderline. Se propone la interacción recíproca de factores biológicos y aprendizaje social en el origen del trastorno. Partiendo del modelo biosocial Linehan (1993) desarrolla la teoría dialéctica: la mayoría de los comportamientos del TLP se pueden explicar como resultado de errores dialécticos (o de diálogo) entre los polos opuestos en los que a menudo se mueve el borderline. Un ambiente invalidador se considera como uno de los factores que contribuyen al desarrollo del TLP. La propuesta de Linehan difiere en algunos aspectos de los modelos cognitivo, conductual y biológico clásicos y supone un original y prometedor abordaje terapéutico del TLP. La investigación y publicaciones entorno al TLP están en un buen momento de auge, lo cual da buenas perspectivas para comprender mejor y tratar este controvertido y apasionante trastorno. El Trastorno Límite de Personalidad (TLP), también llamado Trastorno de Inestabilidad Emocional de la Personalidad, constituye una variante alejada de lo que es habitual en la mayoría de personas en cuanto al conjunto de rasgos emocionales y conductuales constitutivos de la forma de ser. Además en el TLP dichos rasgos son inflexibles e impiden la adaptación del individuo al medio en el que vive. La comprensión y tratamiento del trastorno supone en la actualidad uno de los mayores retos para la psiquiatría, la psicología y la sociología, suscitando un interés especial entre las comunidades terapéuticas de todo el mundo. En España, el TLP empezó a diagnosticarse con unos años de retraso con respecto a Estados Unidos. De ser un trastorno apenas conocido entre los profesionales de la salud mental ha pasado a diagnosticarse de forma cada vez más habitual y a edades más tempranas. Esta circunstancia ha dado lugar a una situación anómala, puesto que el aumento de la demanda social desborda la capacidad del sistema. Nos encontramos sin profesionales especialistas, sin publicaciones españolas ni versiones en castellano de los últimos textos editados en Estados Unidos y sin centros ni unidades apropiadas para el correcto tratamiento de estos complejos casos. [editar] Características generales de las personas con TLP La característica central es una acusada y continua inestabilidad a nivel emocional, interpersonal y de identidad. Esto puede hacerse patente en diversos aspectos:[editar] A.- En cómo se presentan los problemas y síntomas • Mezcla de diferentes síntomas y problemáticas que pueden variar de un día a otro • Reacciones emocionales y vulnerabilidad emocional fuertes y desproporcionadas. Hipersensibilidad a estímulos mínimos. • Auto invalidación: Tendencia a invalidar sus propias emociones, pensamientos y conductas que puede dar lugar a un intenso sentimiento de vergüenza, odio e ira dirigida hacia sí mismos. • Comportamiento impulsivo y mal planeado que más tarde es reconocido como alocado, tonto y contra productivo. • Falta de claridad y definición de objetivos, prioridades, sentimientos, orientación sexual, etc. • Sentimiento de vacío; localizado a veces en la boca del estómago. [editar] B.- En las relaciones interpersonales • Falta de relaciones íntimas estables. Cambios frecuentes de amistades y de parejas siendo éstas a menudo intensas y tormentosas. • Dificultades para establecer límites personales así como para respetar los límites de los demás. • Suelen provocar en las personas cercanas desconcierto, incomprensión e impotencia. • Frecuentes problemas de convivencia y relaciones intra familiares conflictivas. • Tendencia a idealizar y devaluar a los demás; sintiendo por una misma persona admiración y otras veces odio y decepción. • Tendencia a confundir intimidad con sexualidad. • Dificultad para tolerar la soledad y el tener que cuidar de sí mismos. • Tienden a "dividir" a las personas que conviven con ellos o a grupos de personas con los que tienen más relación; de forma que unos estarán "a favor" de ellos y otros "en contra". [editar] C.- En las terapias • Crisis frecuentes, contactos telefónicos frecuentes con el terapeuta, necesidad de tratamiento especial. • Frecuentes malas interpretaciones respecto a comentarios, intenciones o sentimientos del terapeuta. • Miedo y oposición a los cambios. • Frecuente atención en urgencias o unidades de crisis. • No suelen responder como se espera a tratamientos farmacológicos; siendo hipersensibles a posibles efectos secundarios de la medicación. • Cambios frecuentes de terapeutas e interrupción de las terapias. Las personas con TLP no están en el límite de nada. La teoría de que están entre la neurosis y la psicosis ha sido descartada desde los años ochenta; pero el término "borderline" o "Límite" han perdurado. Seguidamente se citan algunas formas de pensar, sentir y actuar bastante comunes en los TLP. La persona no tiene porque tener todas estas características; pero cuantas más coincidan más probable será el diagnóstico TLP[editar] Pensamientos • Alterna entre considerar: ? A los otros de su lado o en su contra. ? Las situaciones desastrosas o ideales. ? Su conducta despreciable o perfecta. • Cambia sus opiniones de forma brusca en función del interlocutor. • Recuerda situaciones de forma diferente a los demás o es incapaz de evocarlas. • Cree que otros son responsables de sus acciones o, por el contrario, se responsabiliza de las acciones de otros. • Parece incapaz de admitir errores o bien, considera todos sus actos erróneos. • Basa sus creencias en sensaciones más que en hechos. • No reconoce los efectos de su comportamiento en los otros. [editar] Sentimientos • Siente: ? Abandono a la menor provocación. ? Desconfianza y suspicacia la mayor parte del tiempo. ? Ansiedad e irritabilidad habitualmente. ? Indiferencia del entorno cuando no es el centro de atención. • Experimenta: ? Cambios de humor extremos en cuestión de minutos u horas. ? Dificultad para controlar los estados de ánimo. ? Emociones de forma tan intensa que le cuesta mucho recuperar el estado inicial. [editar] Conductas • Expresa furia inapropiada o, por el contrario, no sabe cómo demostrar enfado. • Tiene dificultades para: ? Respetar los límites personales de los otros. ? Definir sus propios límites. • Actúa de manera impulsiva e impredecible en formas que son potencialmente peligrosas como relaciones sexuales de riesgo, peleas, juego, abuso de drogas o alcohol, conducción temeraria, compras compulsivas o desórdenes alimenticios. • Se autoagrede. • Intenta suicidarse. • Cambia continuamente sus expectativas vitales. • Lleva un estilo de vida caótico. • Puede abusar verbalmente de los más allegados y sin embargo mostrarse encantador con los desconocidos. • Acusa a otros de comportamientos, sentimientos o creencias que él no tiene. [editar] Características adicionales Aparte de estos criterios básicos se dan otra serie de características, que suelen ser más variables, según los individuos, pero que pueden ser útiles a la hora de completar el diagnóstico. Algunas de estos rasgos son: • Vivencia paradójica del control. Ciertos afectados necesitan sentirse controlados para intentar hacer su propia realidad más predecible y manejable. En estos casos incluso pueden elegir un estilo de vida basado en la subordinación a una autoridad (cuerpo militar, culto religioso, pertenencia a una secta...) o la vinculación a personas abusivas que ejercen el control a través del miedo. Otros afectados, sin embargo, pueden tener necesidad de someter ellos mismos o bien, de acusar al entorno de intentar subyugarlos. • Sensibilidad interpersonal especial: algunos poseen una habilidad asombrosa para descubrir los puntos débiles de la gente. • Aparente competencia y control en algunas ocasiones, por ejemplo en el trabajo. Esta circunstancia suele confundir a quienes les rodean, porque cuesta entender el carácter ambivalente de sus acciones en general. • Exigencias narcisistas. Algunos derivan el foco de atención sobre sí mismos y pueden reaccionar a la mayoría de las cosas basándose sólo en cómo les afectan. • Accesos de miedo e inseguridad previos a la consecución de un logro de cualquier tipo (por ejemplo, dejar los estudios justo antes de graduarse, presentar una regresión en la terapia, destruir una buena relación cuando parece que funciona). • Tendencia a inhibir respuestas emocionales negativas - tristeza, ira, culpabilidad, vergüenza, ansiedad o pánico-, especialmente aquellas asociadas al dolor y a la pérdida. No es correcto que la persona con Trastorno Límite de la personalidad: • Sea un enfermo (en el sentido médico del término). • Esté fingiendo y exagerando constantemente pero al que en realidad no le pasa nada. • Pueda lograr cualquier cosa pero es demasiado vago o no está motivado para ello. • Manipule malintencionadamente y conscientemente a los demás para conseguir sus objetivos. • No pueda razonar o tenga problemas de inteligencia. • Sea un caso perdido por el que no se puede hacer nada. • Sea alguien al que hay que sobreproteger y evitarle cualquier esfuerzo o disgusto. • Sea alguien al que lo único que le hace falta es mano dura. • Sea una persona frívola y falta de sentimientos. La Persona con trastorno Límite de la Personalidad: • Sufre por una falta de adaptabilidad y madurez en su forma de actuar. Afectando esto a la forma de relacionarse con los demás y consigo mismo, la forma de resolver problemas y de interpretar los acontecimientos. • Ha aprendido formas desadaptativas ( como la manipulación, la autodestructividad, o la evasión ) de reaccionar ante la frustración, las dificultades o de resolver sus problemas. • Tiene elevada sensibilidad y experimenta emociones( tanto positivas como negativas) mucho más intensas que los demás, de mayor duración y le cuesta mucho más regularlas. Esto puede provocarle un sufrimiento intenso difícil de imaginar y comprender por los que le rodean • A pesar de poseer una inteligencia media-alta tiene dificultades para aprender de sus experiencias; así como problemas de concentración y de atención. • A menudo actúa impulsivamente (no premeditadamente) porque lo hace bajo la presión de emociones muy intensas; lo cual le dificulta mucho el control sobretodo de la ira y el enfado. • Suele presentarse a los demás con una especie de "máscara" por miedo y vergüenza de que los demás vean cómo son realmente; lo cual les lleva a rechazar la intimidad y proximidad incluso la ayuda de otras personas. • Pueden esconder a veces muy bien sus sentimientos actuales y estado interno; confundiendo a los demás y llevándolos a pensar a que "no les pasa nada". [editar] Causas del TLP Todos los autores especializados en la materia coinciden en señalar que existen múltiples factores de tipo biológico, psicosocial y de aprendizaje y que éstos interactúan entre sí de forma transaccional e interactiva y no unidireccional. De forma que factores ambientales pueden modificar rasgos biológicos y viceversa. La investigación, como hemos señalado al inicio de este apartado, en la definición de TLP, es reciente y en progresivo crecimiento en todo el mundo occidental por lo que continuamente aparecen nuevos datos que arrojan luz sobre el trastorno. Parece ser que la carga genética en el caso del TLP es poco relevante respecto a la que pueda darse en otros trastornos. [editar] Factores de riesgo Partiendo de una multicausalidad y de que todavía se está investigando la nosología del TLP, se han ido señalando algunos factores de riesgo. Entre los más importantes estarían:[editar] A.- Factores psicológico-ambientales y del entorno • Vivencias traumáticas en la infancia. • Comunicación emocional y regulación emocional inadecuada en la primera infancia. • Actitudes extremas en la atención y guía educativa: negligencia o sobreprotección, incoherencia o falta de acuerdo entre los padres, rigidez o extrema benevolencia. • Invalidación (respuesta inapropiada o extrema a la comunicación de experiencias privadas por parte del niño. Dichas experiencias pueden ser ignoradas, castigadas o minimizadas). • Adopción. • Desestructuración familiar (separaciones, enfermedades psiquiátricas o adicciones en los progenitores). • Deficiente o inexistente red de apoyo fuera de la familia [editar] B.- Factores biológico-Genéticos • Problemas en el embarazo y parto, partos prematuros o complicaciones en el parto que podrían favorecer una vulnerabilidad emocional en el sujeto. • Estrés psicológico en la madre durante embarazo y postparto ( niños no deseados, malos tratos o problemas de pareja, depresión post parto grave, no vínculo madre- hijo). • Vulnerabilidad emocional : desregulación del sistema límbico y de algunos neurotransmisores, disritmias en el EEG. [editar] C.- Factores socio-culturales • Sociedades de rápida modernización con un ritmo rápido y cambiante que no respetan la continuidad generacional y favorecen la immediatez e impulsividad sin garantizar vínculos seguros y estables. • Sociedades que no proporcionan a sus miembros normas claras y estables y que dejan al individuo a merced de sus decisiones no admitiendo la dependencia. • Ambientes urbanos. Es importante tener en cuenta que ninguno de estos factores por sí solo puede explicar el desarrollo de un TLP ni actuar como causa. Simplemente son factores que aumentan el riesgo y la posibilidad de que el TLP aparezca. [editar] Curso, pronóstico y prevalencia[editar] CURSO El TLP es un trastorno de inicio temprano y de curso crónico. Se puede manifestar ya en las primeras etapas de la infancia, en la adolescencia o en el inicio de la edad adulta. De cualquier forma ha de manifestarse antes de los 25 años. Los casos en que aparece más precozmente suelen tener peor pronóstico; sobre todo si van acompañados en la adolescencia de abuso de sustancias, conductas suicidas y parasuicidas y conductas auto destructivas. Los años de mayor virulencia del trastorno suele ser entre los 20 años y los 35 años, justo en el periodo en que el individuo tiene que hacerse adulto e independiente y marcarse una línea de vida y unas metas. El TLP no es un trastorno degenerativo como otros TP. En la mayoría de los casos se va produciendo una estabilización a partir de los 35-40 años, suavizándose muchos síntomas, sobre todo la impulsividad. Pero esta "mejora" no se produce de forma automática ni de la misma forma en todos los casos y depende mucho del deterioro que la persona haya ido acumulando a lo largo de los años. [editar] PRONÓSTICO El pronóstico en el TLP viene condicionado por la edad de aparición de los primeros síntomas, la intensidad de los mismos y la presencia de ciertas conductas. Un pronóstico negativo vendría marcado por: inicio temprano ( infancia y adolescencia) de los síntomas, alta intensidad de los mismos, presencia de algún tipo de adicción y conductas suicidas o parasuicidas o conductas disociales, poca conciencia de enfermedad del sujeto y negativa a ponerse en tratamiento. Un pronóstico positivo vendría dado por: aparición de los síntomas ya en la edad adulta ( entre los 20 y 25 años), ausencia de conductas adictivas o de conductas suicidas, predisposición a vincularse a nivel terapéutico. [editar] PREVALENCIA Se estima que la prevalencia del trastorno límite de la personalidad sería: • 2-3% de la población general. • 10-20% de pacientes ambulatorios. • 20-30% de pacientes ingresados. • 70% son mujeres. • 20-25% provienen de familias estructuradas. [editar] Factores asociados al TLP • Dependencia extrema de la familia. Los afectados se consideran incapaces de vivir con independencia y autosuficiencia. • Problemas graves de convivencia que causan desestructuración familiar así como desbordamiento emocional e intelectual por parte de los no afectados (no-TL). • Alto nivel de desempleo, absentismo e inestabilidad laboral por inadaptación a los ambientes laborales. Con la consecuente falta de poder adquisitivo, dependencia económica y solicitud de recursos sociales; así como incapacidades, pensiones y ayudas. • Los afectados de TLP suelen padecer de forma alternante síntomas de otros trastornos psiquiátricos del eje I. • Aumenta el riesgo de caer en adicciones; sobre todo de alcohol. • El tratamiento supone un alto gasto sanitario porque el TLP es crónico, las terapias son largas y los ingresos en centros de salud mental, frecuentes debido a las crisis. • Problemas legales de diversa índole al poder aparecer conductas cuasi delictivas (robos, estafas, transgresiones de normas por ejemplo en la conducción) • Riesgo para los hijos de los TLP de sufrir las consecuencias de su inestabilidad y dificultades para hacerse cargo de otros y sumir responsabilidades. [editar] El riesgo de suicidio en el TLP Las conductas suicidas no son algo exclusivo del TLP. Aparecen en otros trastornos mentales e incluso de forma más grave como en el trastorno bipolar, la depresión o la esquizofrenia. Pero sí que son más características del TLP respecto a otros TP en que no suelen aparecer (sobre todo en los TP del cluster C). Se estima que aproximadamente un 70% de los TLP han tenido conductas de tipo suicida o parasuicida y entre un 8 y un 10 % consuman el suicidio. A diferencia de pacientes depresivos el TLP suele tener más actos de tipo parasuicida y auto lesiones y menos intentos graves de suicidio. Se "juega" más con este tipo de conductas de forma que suelen aparecer como llamadas de atención o manipulaciones; lo cual no significa que no hayan de ser tenidas en cuenta y ser abordadas lo antes posible en la terapia. Los pacientes TLP que llegan a consumar el suicidio de forma "no accidental" han tenido ya numerosos antecedentes de intentos serios de suicidio y auto lesiones graves. Factores que pueden precipitar la consumación en pacientes con estos antecedentes son: Abuso de algún tipo de sustancia, (sobre todo alcohol y cocaína), Aislamiento social y falta de apoyo o cuidado familiar, abandono de vínculos terapéuticos o no cumplimiento de las prescripciones farmacológicas. Por el contrario los pacientes TLP que mantienen unos vínculos sociales mínimos, cuentan con la estrecha contención familiar y están vinculados terapéuticamente raramente consuman el suicidio.
04/10/2006 00:11 phosphorusjuntoallibrero Enlace permanente. de variado librero No hay comentarios. Comentar.
me vicias
Esta sí que me va al pelo contigo, Cachorrito.
Tú me vicias
El Último Ke Zierre
en Que se repartan el mundo
(España, 1993)
Cuando te veo me pierdo,
cuando te veo yo tiemblo,
porque tú me vicias
porque tú me vicias.
Te vi en aquel garito,
tus ojos eran grandes.
Me diste un guantazo
cuando intenté besarte.
Me diste una patada
en mi parte más preciada,
pero aún así te busco,
¡porque tú me vicias!
Tú me vicias
El Último Ke Zierre
en Que se repartan el mundo
(España, 1993)
Cuando te veo me pierdo,
cuando te veo yo tiemblo,
porque tú me vicias
porque tú me vicias.
Te vi en aquel garito,
tus ojos eran grandes.
Me diste un guantazo
cuando intenté besarte.
Me diste una patada
en mi parte más preciada,
pero aún así te busco,
¡porque tú me vicias!
Amor y Anarquia
Errico Malatesta (1853-1932), máximo exponente del anarquismo italiano.
Tomado del libro SOCIALISMO Y ANARQUÍA
Ahora bien, y digámoslo en seguida, no tenemos ninguna solución para remediar los males que provienen del amor, pues no se pueden destruir con reformas sociales, ni siquiera con un cambio de costumbres. Están determinados por sentimientos profundos, podríamos decir fisiológicos, del hombre y no son modificables, cuando lo son, sino por una lenta evolución y de un modo que no podemos prever.
Queremos la libertad; queremos que los hombres y las mujeres puedan amarse y unirse libremente sin otro motivo que el amor, sin ninguna violencia legal, económica o física.
Pero la libertad, aun siendo la única solución que podemos y debemos ofrecer, no resuelve radicalmente el problema, dado que el amor, para ser satisfecho, tiene necesidad de dos libertades que concuerden y que a menudo no concuerdan de modo alguno; y dado también que la libertad de hacer lo que se quiere es una frase desprovista de sentido cuando no se sabe querer alguna cosa.
Es muy fácil decir: "Cuando un hombre y una mujer se aman, se unen, y cuando dejan de amarse, se separan". Pero sería necesario, para que este principio se convirtiese en regla general y segura de felicidad, que se amaran y cesaran de amarse ambos al mismo tiempo. ¿Y si uno ama y no es amado? ¿Y si mientras uno aún ama, el otro ya no le ama y trata de satisfacer una nueva pasión? ¿Y si uno ama a un mismo tiempo varias personas que no pueden adaptarse a esta promiscuidad?
"Yo soy feo - nos decía una vez un amigo - ¿Qué haré si nadie quiere amarme?" La pregunta mueve a risa, pero tambien nos deja entrever verdaderas tragedias.
Y otro, preocupado por el mismo problema, nos decía: "Actualmente, si no encuentro el amor, lo compro, aunque tenga que economizar mi pan. ¿Qué haré cuando no haya mujeres que se vendan?" La pregunta es horrible, pues muestra el deseo de que haya seres humanos obligados por el hambre a prostituirse; pero es también terrible... y terriblemente humano.
Algunos dicen que el remedio podría hallarse en la abolición radical de la familia; la abolición de la pareja sexual más o menos estable, reduciendo el amor al solo acto físico, o por mejor decir, transformándolo, con la unión sexual como añadidura, en un sentimiento parecido a la amistad, que reconozca la multiplicidad, la variedad, la contemporaneidad de afectos.
¿Y los hijos?... Hijos de todos.
¿Puede ser abolida la familia? ¿Es de desear que lo sea?
Hagamos observar antes que nada, que, a pesar del régimen de opresión y de mentira que ha prevalecido y prevalece aún en la familia, ésta ha sido y continua siendo el mas grande factor de desarrollo humano, pues en la familia es donde el hombre normal se sacrifica por el hombre y cumple el bien por el bien, sin desear otra compensación que el amor de la compañera y de los hijos.
Pero, se nos dice, una vez eliminadas las cuestiones de intereses, todos los hombres serán hermanos y se amarán mutuamente.
Ciertamente, no se odiarán; cierto que el sentimiento de simpatia y de solidaridad se desarrollaría mucho y que el interés general de los hombres se convertiría en un factor importante en la determinación de la conducta de cada uno.
Pero esto no es aún el amor. Amar a todo el mundo se parece mucho a no amar a nadie.
Podemos, tal vez socorrer, pero no podemos llorar todas las desgracias, pues nuestra vida se deslizaría entera entre lágrimas y, sin embargo, el llanto de la simpatía es el consuelo más dulce para un corazón que sufre. La estadística de las defunciones y de los nacimientos puede ofrecernos datos interesantes para conocer las necesidades de la sociedad; pero no dice nada a nuestros corazones. Nos es materialmente imposible entristecernos por cada hombre que muere y regocijarnos por cada nacimiento.
Y si no amamos a alguien más vivamente que a los demas; si no hay un solo ser por el cual no estemos particularmente dispuestos a sacrificarnos; si no conocemos otro amor que este amor moderado, vago, casi teórico, que podemos sentir por todos, ¿no resultaría la vida menos rica, menos fecunda, menos bella? ¿No se vería disminuida la naturaleza humana en sus más bellos impulsos? ¿Acaso no nos veríamos privados de los goces más profundos? ¿No seríamos más desgraciados?
Por lo demás, el amor es lo que es. Cuando se ama fuertemente se siente la necesidad del contacto, de la posesión exclusiva del ser amado.
Los celos, comprendidos en el mejor sentido de la palabra, parecen formar y forman generalmente una sola cosa con el amor. El hecho podrá ser lamentable, pero no puede cambiarse a voluntad, ni siquiera a voluntad del que personalmente los sufre.
Para nosotros el amor es una pasión que engendra por sí misma tragedias. Estas tragedias no se traducirián más, ciertamente, en actos violentos y brutales si el hombre tuviese el sentimiento de respeto a la libertad ajena, si tuviese bastante imperio sobre sí mismo para comprender que no se remedia un mal con otro mayor, y si la opinion pública no fuese, como hoy, tan indulgente con los crímenes pasionales; pero las tragedias no serían por esto menos dolorosas.
Mientras los hombres tengan los sentimientos que tienen - y un cambio en el régimen económico y político de la sociedad no nos parece suficiente para modificarlos por entero - el amor producirá al mismo tiempo que grandes alegrías, grandes dolores. Se podrá disminuirlos o atenuarlos, con la eliminación de todas las causas que pueden ser eliminadas, pero su destrucción completa es imposible.
Tomado del libro SOCIALISMO Y ANARQUÍA
Ahora bien, y digámoslo en seguida, no tenemos ninguna solución para remediar los males que provienen del amor, pues no se pueden destruir con reformas sociales, ni siquiera con un cambio de costumbres. Están determinados por sentimientos profundos, podríamos decir fisiológicos, del hombre y no son modificables, cuando lo son, sino por una lenta evolución y de un modo que no podemos prever.
Queremos la libertad; queremos que los hombres y las mujeres puedan amarse y unirse libremente sin otro motivo que el amor, sin ninguna violencia legal, económica o física.
Pero la libertad, aun siendo la única solución que podemos y debemos ofrecer, no resuelve radicalmente el problema, dado que el amor, para ser satisfecho, tiene necesidad de dos libertades que concuerden y que a menudo no concuerdan de modo alguno; y dado también que la libertad de hacer lo que se quiere es una frase desprovista de sentido cuando no se sabe querer alguna cosa.
Es muy fácil decir: "Cuando un hombre y una mujer se aman, se unen, y cuando dejan de amarse, se separan". Pero sería necesario, para que este principio se convirtiese en regla general y segura de felicidad, que se amaran y cesaran de amarse ambos al mismo tiempo. ¿Y si uno ama y no es amado? ¿Y si mientras uno aún ama, el otro ya no le ama y trata de satisfacer una nueva pasión? ¿Y si uno ama a un mismo tiempo varias personas que no pueden adaptarse a esta promiscuidad?
"Yo soy feo - nos decía una vez un amigo - ¿Qué haré si nadie quiere amarme?" La pregunta mueve a risa, pero tambien nos deja entrever verdaderas tragedias.
Y otro, preocupado por el mismo problema, nos decía: "Actualmente, si no encuentro el amor, lo compro, aunque tenga que economizar mi pan. ¿Qué haré cuando no haya mujeres que se vendan?" La pregunta es horrible, pues muestra el deseo de que haya seres humanos obligados por el hambre a prostituirse; pero es también terrible... y terriblemente humano.
Algunos dicen que el remedio podría hallarse en la abolición radical de la familia; la abolición de la pareja sexual más o menos estable, reduciendo el amor al solo acto físico, o por mejor decir, transformándolo, con la unión sexual como añadidura, en un sentimiento parecido a la amistad, que reconozca la multiplicidad, la variedad, la contemporaneidad de afectos.
¿Y los hijos?... Hijos de todos.
¿Puede ser abolida la familia? ¿Es de desear que lo sea?
Hagamos observar antes que nada, que, a pesar del régimen de opresión y de mentira que ha prevalecido y prevalece aún en la familia, ésta ha sido y continua siendo el mas grande factor de desarrollo humano, pues en la familia es donde el hombre normal se sacrifica por el hombre y cumple el bien por el bien, sin desear otra compensación que el amor de la compañera y de los hijos.
Pero, se nos dice, una vez eliminadas las cuestiones de intereses, todos los hombres serán hermanos y se amarán mutuamente.
Ciertamente, no se odiarán; cierto que el sentimiento de simpatia y de solidaridad se desarrollaría mucho y que el interés general de los hombres se convertiría en un factor importante en la determinación de la conducta de cada uno.
Pero esto no es aún el amor. Amar a todo el mundo se parece mucho a no amar a nadie.
Podemos, tal vez socorrer, pero no podemos llorar todas las desgracias, pues nuestra vida se deslizaría entera entre lágrimas y, sin embargo, el llanto de la simpatía es el consuelo más dulce para un corazón que sufre. La estadística de las defunciones y de los nacimientos puede ofrecernos datos interesantes para conocer las necesidades de la sociedad; pero no dice nada a nuestros corazones. Nos es materialmente imposible entristecernos por cada hombre que muere y regocijarnos por cada nacimiento.
Y si no amamos a alguien más vivamente que a los demas; si no hay un solo ser por el cual no estemos particularmente dispuestos a sacrificarnos; si no conocemos otro amor que este amor moderado, vago, casi teórico, que podemos sentir por todos, ¿no resultaría la vida menos rica, menos fecunda, menos bella? ¿No se vería disminuida la naturaleza humana en sus más bellos impulsos? ¿Acaso no nos veríamos privados de los goces más profundos? ¿No seríamos más desgraciados?
Por lo demás, el amor es lo que es. Cuando se ama fuertemente se siente la necesidad del contacto, de la posesión exclusiva del ser amado.
Los celos, comprendidos en el mejor sentido de la palabra, parecen formar y forman generalmente una sola cosa con el amor. El hecho podrá ser lamentable, pero no puede cambiarse a voluntad, ni siquiera a voluntad del que personalmente los sufre.
Para nosotros el amor es una pasión que engendra por sí misma tragedias. Estas tragedias no se traducirián más, ciertamente, en actos violentos y brutales si el hombre tuviese el sentimiento de respeto a la libertad ajena, si tuviese bastante imperio sobre sí mismo para comprender que no se remedia un mal con otro mayor, y si la opinion pública no fuese, como hoy, tan indulgente con los crímenes pasionales; pero las tragedias no serían por esto menos dolorosas.
Mientras los hombres tengan los sentimientos que tienen - y un cambio en el régimen económico y político de la sociedad no nos parece suficiente para modificarlos por entero - el amor producirá al mismo tiempo que grandes alegrías, grandes dolores. Se podrá disminuirlos o atenuarlos, con la eliminación de todas las causas que pueden ser eliminadas, pero su destrucción completa es imposible.
22/06/2006 22:26 phosphorusjuntoallibrero Enlace permanente. de variado librero No hay comentarios. Comentar.
me drogas, literal y metafóricamente
Hay días, caray, en que uno está tan estúpidamente cursi que desespera. Pero qué se le va a hacer!! Desperdiciar una buena frase y mandarse la cursilería on line.Esta cancioncita es absolutamente odiosa, lenta y te embarra de aquella asquerosa ternura que suelen llamar romanticismo aquellos que prefieren fingir a sentir. Pero me la ha pasado alguien bueno que me lleva unos 30 años de ventaja en la vida y entiende que a veces dice más lo que suena en medio de la bazofia que las palabras huecas que se pueden repetir en estribillos. Ahora que he agotado mi última reserva y necesito comprar yerba de inmediato, voy a plagiar a cargo del ridículo.Marihuana y vos(Jorge Drexler... casi)¡que viva la ciencia, que viva la poesía! ¡qué viva siento mi lengua cuando tu lengua está sobre la lengua mía! (...)el arado, la rueda, el molino / la mesa en que apoyo el vaso de vino / las curvas de la motaña rusa / la semicorchea y hasta la semifusa / el té, los odenadores y los espejos / los lentes para ver de cerca y de lejos / la cucha del perro, la mantequilla / la yerba, el mate y la bombillaestás conmigo / estamos cantando a la sombra de nuestra parra / una canción que dice que uno sólo conserva lo que no amarra / y sin tenerte, te tengo a vos y tengo marihuanahay tantas cosas / yo sólo preciso dos: marihuana y vos / marihuana y vos(...)hay escritas infinitas palabras :zen gol bang rap Dios finhay tantas cosas / yo sólo preciso dos: marihuana y vos / marihuana y vos
¿Digo poesía... yo?
Me gusta tu olor
porque hueles
a mate amargo
que es como
un perfume
de libélula
en celo, lo creo
o lo imagino,
porque eso no
me lo puedes
impedir, digo:
solo es mía
la libertad de
imaginarte.
porque hueles
a mate amargo
que es como
un perfume
de libélula
en celo, lo creo
o lo imagino,
porque eso no
me lo puedes
impedir, digo:
solo es mía
la libertad de
imaginarte.
26/05/2006 23:58 phosphorusjuntoallibrero Enlace permanente. literatura No hay comentarios. Comentar.
Revenge of the Nerds
Esta noche he descubierto los oscuros orígenes de mi fantasía sexual con Darth Vader. Se remiten a los ochenta, cuando mis hermanos mayores alquilaron La venganza de los nerds I (1984) como la última novedad de Hollywood y la vieron una tarde de sol en el VHS de la habitación de mis padres.
Yo era una de aquellas hermanas menores tan molestas que siempre se entremeten en los planes de los grandes cuando han quedado a su cuidado y los padres se han ido a cumplir con algún compromiso o simplemente se han hartado de soportar a los guaguas. Y aquella tarde me instalé a la hora de la caída del sol a mirar la película que acababan de alquilar mis hermanos, con la malsana intención de hallar en ella algo que censurar para luego chibatearlo con mamá.
Entonces -no lo recuerdo- debo haberme quedado dormida hacia las dos terceras partes, porque no tenía claro el fin. Pero sé que, en aquel duermevela o en la respuesta rápida de un adolescente niñero, debo haber aprendido que los hombres con trajes negros, máscaras, cascos y una respiración asmática y visión deficiente suelen ser unos magos a la hora del sexo oral (sobre todo si llevan gruesos espejuelos y tienen los dientes un tanto prominentes en la mandíbula superior).
Gran clásico de los ochenta: basura. Pero no he podido evitar quedarme hasta la madrugada riendo por anticipado del chiste fácil que ya había visto y oído contar quizá cientos de veces como parte del argumento del filme o referencia a los tiempos mozos en algún otro contexto (así, como se repiten los cachos cuando se han vuelto tan viejos que ya nadie reiría de ellos si no fuera por la oportunidad que trae la asociación de ideas).
He reído de las simplezas, he mirado los porros superjumbo de Booger con la boca reseca, he comprobado que a veces sí se dejaba ver un culito y un coñito en las cintas de mi década perdida. Pero, sobre todo, me he deleitado en la ridiculez del, desde luego, supremo, apoteósico, sublime y cursi final liberador del trauma frick, como dirían los de la nueva generación. O talvez se debe solo a que “soy un nerd y estoy orgulloso de serlo”.
Un buen clásico. Un buen clásico para mirar cuando se te despierta el instinto de tragar inutilidades: leer SOHO, ver La venganza de los nerds I y terminar escribiendo el post más perfectamente ligth y ochentero de todos los tiempos de mi recién uniañera vida de blogger.
FICHA:
La venganza de los nerds I (1984)
Género: comedia
Director:Jeff Kanew
Vista en la tele una noche de tontedad y por pura coincidencia.
Esclarecedor de obsesiones.
Yo era una de aquellas hermanas menores tan molestas que siempre se entremeten en los planes de los grandes cuando han quedado a su cuidado y los padres se han ido a cumplir con algún compromiso o simplemente se han hartado de soportar a los guaguas. Y aquella tarde me instalé a la hora de la caída del sol a mirar la película que acababan de alquilar mis hermanos, con la malsana intención de hallar en ella algo que censurar para luego chibatearlo con mamá.
Entonces -no lo recuerdo- debo haberme quedado dormida hacia las dos terceras partes, porque no tenía claro el fin. Pero sé que, en aquel duermevela o en la respuesta rápida de un adolescente niñero, debo haber aprendido que los hombres con trajes negros, máscaras, cascos y una respiración asmática y visión deficiente suelen ser unos magos a la hora del sexo oral (sobre todo si llevan gruesos espejuelos y tienen los dientes un tanto prominentes en la mandíbula superior).
Gran clásico de los ochenta: basura. Pero no he podido evitar quedarme hasta la madrugada riendo por anticipado del chiste fácil que ya había visto y oído contar quizá cientos de veces como parte del argumento del filme o referencia a los tiempos mozos en algún otro contexto (así, como se repiten los cachos cuando se han vuelto tan viejos que ya nadie reiría de ellos si no fuera por la oportunidad que trae la asociación de ideas).
He reído de las simplezas, he mirado los porros superjumbo de Booger con la boca reseca, he comprobado que a veces sí se dejaba ver un culito y un coñito en las cintas de mi década perdida. Pero, sobre todo, me he deleitado en la ridiculez del, desde luego, supremo, apoteósico, sublime y cursi final liberador del trauma frick, como dirían los de la nueva generación. O talvez se debe solo a que “soy un nerd y estoy orgulloso de serlo”.
Un buen clásico. Un buen clásico para mirar cuando se te despierta el instinto de tragar inutilidades: leer SOHO, ver La venganza de los nerds I y terminar escribiendo el post más perfectamente ligth y ochentero de todos los tiempos de mi recién uniañera vida de blogger.
FICHA:
La venganza de los nerds I (1984)
Género: comedia
Director:Jeff Kanew
Vista en la tele una noche de tontedad y por pura coincidencia.
Esclarecedor de obsesiones.
Límites
No era una gran carta. Podría haber sido el memo con el informe de cierres de la semana pasada. Pero al concluir, decía, como si no fuera más que “Buenos días”:“En fin...Te beso, con el gozo de saber que no podrás hacer nada para limitar mi imaginación”.No he podido hacerlo. Pero él tampoco ha podido frenar mis elucubraciones.
15/05/2006 11:55 phosphorusjuntoallibrero Enlace permanente. correpondencia No hay comentarios. Comentar.
Hostel
La peli va de mal en peor. Del gusto al susto, de ahí al asco, y luego, a la risa. Es inverosímil por completo. Se va de fábula. No es que no crea que alguien puede pagar por el placer de torturar y matar para masturbarse ante la agonía de su desconocida víctima… más aún si lo condimentamos con algo de xenofobia. Pero que alguien pueda escapar con lo dedos amputados y luego de espera y ansiedad tan alta de una red que está tan bien estructurada que tiene conexiones mundiales. Alguien que estaba profundamente vigilado por sus captores… y nadie se percató. Se robó el auto. Rescató a la china… por Dios… —“oh, my God”, diría Josh en una de las mejores partes cuando ve que la muerte se le acerca irremediablemente— se pasan de gringada hollywoodense con salpicones sanguinolentos que en Martes 13 ya son la mierda. Ni se diga en una película de la que esperaba algo distinto. Pensé que iba a ser un gore mucho más estético, que jugara mucho más con la tensión y la insinuación; con la perversión psicológica más que con el acto de desangramiento.
En fin, Hostel no es para premio… es una película gore que podría haber trabajado mucho más con el asunto del dolor y el placer, la muerte invadiendo con violencia los rincones más oscuros de lo humano, la seducción, la apropiación del otro más que su aniquilación. Pero… es solo una gore movie con ciertos excesos de heroicidad.
FICHA
Hostel
Escrita y dirigida por Eli Roth
Presentada por Quentin Tarantino (¿en realidad se prestó para esto? ¿Será su amante?)
La tercera fue la vencida. Tres veces empecé a verla. Solo una la terminé.
La primera, buena compañía y altas expectativas… interrupción por urgencias de madre.
La segunda, sola frente a mi iBook… visitas inoportunas cortaron la viada.
La tercera, 21 pulgadas de TV en casa, sola y rodeada de mis hermanos tras las exclamaciones de asco.
En DVD pirata y prestado… (y su dueño ni lo sabe…)
Valió la pena… Sí, yo creo que sí.
(ahora, vaciemos el tanque del inodoro)
En fin, Hostel no es para premio… es una película gore que podría haber trabajado mucho más con el asunto del dolor y el placer, la muerte invadiendo con violencia los rincones más oscuros de lo humano, la seducción, la apropiación del otro más que su aniquilación. Pero… es solo una gore movie con ciertos excesos de heroicidad.
FICHA
Hostel
Escrita y dirigida por Eli Roth
Presentada por Quentin Tarantino (¿en realidad se prestó para esto? ¿Será su amante?)
La tercera fue la vencida. Tres veces empecé a verla. Solo una la terminé.
La primera, buena compañía y altas expectativas… interrupción por urgencias de madre.
La segunda, sola frente a mi iBook… visitas inoportunas cortaron la viada.
La tercera, 21 pulgadas de TV en casa, sola y rodeada de mis hermanos tras las exclamaciones de asco.
En DVD pirata y prestado… (y su dueño ni lo sabe…)
Valió la pena… Sí, yo creo que sí.
(ahora, vaciemos el tanque del inodoro)
Correspondencia limpia
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Este mensaje ha sido analizado por InetMailScanner
en busca de virus y otros contenidos peligrosos,
y se considera que está limpio.
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----- Original Message -----From: Diego, la mejor amigaSent: Thursday, April 27, 2006 5:42 PMSubject: TúTú y él y ellos y todos,
sin embargo,
entraron a la vez en mi camisa,
en los hombros madera, entre los fémures, palillos;
tú particularmente,
habiéndome influido;
él, fútil, colorado, con dinero
y ellos, zánganos de ala de otro peso.
----- Original Message -----From: PhosphorusSent: Thursday, April 27, 2006 5:48 PMSubject: Re: Túy estos versos sin crédito de autor, de quién son?p.----- Original Message -----From: Diego, la mejor amigaSent: Thursday, April 27, 2006 5:51 PMSubject: Re: Re: TúPor lo pronto, digamos que no son míos, sino tuyos.d.
27/04/2006 17:56 phosphorusjuntoallibrero Enlace permanente. correpondencia No hay comentarios. Comentar.
Mademoiselle Satán... Phos?
Salud, por don Jorge… Salud!
Mademoiselle Satán rara orquídea del vicio.
¿Por qué me hiciste, di, de tu cuerpo regalo
la señal de tus dientes llevo como silicio
en mi carne posesa del Enemigo Malo.
¿Por qué probó mi lengua el sabor de tu sexo
y el vino que en la noche destiló tus pezones?
¿Por qué el vello que nace de tu vientre convexo
se erizó para mí con nuevas tentaciones?
¿Por qué se hundió en mis labios tu lengua venenosa
y se hallaron tus ojos con un lúbrico signo?
Y cuando haces vibrar tu desnudez lechosa
pienso en que debes ser la hembra del maligno.
Si se adueñó este ídolo de mi alma hasta la muerte
y no tengo la culpa ¡oh San Antonio casto!
Yo que era niño aún y como el roble fuerte
dejé quemar mi vida sobre tu altar nefasto.
Yo la he visto desnuda ¡Señor!, ¡si, yo la he visto!
Tembló y quedose el alma eternamente muda.
Prefiero a ese recuerdo los tres clavos de Cristo,
la cruz, antes que verla en mis noches desnuda.
Señorita Satán, tú que todo lo puedes,
tus hombros, tu cadera que reclaman incienso,
tus suaves pies, tus brazos, son otras tantas redes,
tendidas hacia el pobre corazón indefenso.
Me diste el dulce gusto de tu boca, el turbante
martirio de tus muslos ceñiste a mi cintura,
y cuando fuimos presa del espasmo extenuante,
tu enorme beso fue como una quemadura.
Eres la hembra única, lo mismo en el reposo
que en el sexual combate, ¡Santa Orquídea del vicio!
Hasta cuando torturas con tu cuerpo oloroso,
no hay placer en el mundo que iguale aquel suplicio.
Satán, mujer que tienes un rubí en cada pecho,
tus verdes ojos lúbricos son siempre una asechanza,
tu desnudez que viene las noches a mi lecho,
para mi ciego olvido, es tu mejor venganza.
Jorge Carrera Andrade
Mademoiselle Satán rara orquídea del vicio.
¿Por qué me hiciste, di, de tu cuerpo regalo
la señal de tus dientes llevo como silicio
en mi carne posesa del Enemigo Malo.
¿Por qué probó mi lengua el sabor de tu sexo
y el vino que en la noche destiló tus pezones?
¿Por qué el vello que nace de tu vientre convexo
se erizó para mí con nuevas tentaciones?
¿Por qué se hundió en mis labios tu lengua venenosa
y se hallaron tus ojos con un lúbrico signo?
Y cuando haces vibrar tu desnudez lechosa
pienso en que debes ser la hembra del maligno.
Si se adueñó este ídolo de mi alma hasta la muerte
y no tengo la culpa ¡oh San Antonio casto!
Yo que era niño aún y como el roble fuerte
dejé quemar mi vida sobre tu altar nefasto.
Yo la he visto desnuda ¡Señor!, ¡si, yo la he visto!
Tembló y quedose el alma eternamente muda.
Prefiero a ese recuerdo los tres clavos de Cristo,
la cruz, antes que verla en mis noches desnuda.
Señorita Satán, tú que todo lo puedes,
tus hombros, tu cadera que reclaman incienso,
tus suaves pies, tus brazos, son otras tantas redes,
tendidas hacia el pobre corazón indefenso.
Me diste el dulce gusto de tu boca, el turbante
martirio de tus muslos ceñiste a mi cintura,
y cuando fuimos presa del espasmo extenuante,
tu enorme beso fue como una quemadura.
Eres la hembra única, lo mismo en el reposo
que en el sexual combate, ¡Santa Orquídea del vicio!
Hasta cuando torturas con tu cuerpo oloroso,
no hay placer en el mundo que iguale aquel suplicio.
Satán, mujer que tienes un rubí en cada pecho,
tus verdes ojos lúbricos son siempre una asechanza,
tu desnudez que viene las noches a mi lecho,
para mi ciego olvido, es tu mejor venganza.
Jorge Carrera Andrade
23/04/2006 23:36 phosphorusjuntoallibrero Enlace permanente. literatura No hay comentarios. Comentar.



