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phosphorus junto al librero

Hostel

La peli va de mal en peor. Del gusto al susto, de ahí al asco, y luego, a la risa. Es inverosímil por completo. Se va de fábula. No es que no crea que alguien puede pagar por el placer de torturar y matar para masturbarse ante la agonía de su desconocida víctima… más aún si lo condimentamos con algo de xenofobia. Pero que alguien pueda escapar con lo dedos amputados y luego de espera y ansiedad tan alta de una red que está tan bien estructurada que tiene conexiones mundiales. Alguien que estaba profundamente vigilado por sus captores… y nadie se percató. Se robó el auto. Rescató a la china… por Dios… —“oh, my God”, diría Josh en una de las mejores partes cuando ve que la muerte se le acerca irremediablemente— se pasan de gringada hollywoodense con salpicones sanguinolentos que en Martes 13 ya son la mierda. Ni se diga en una película de la que esperaba algo distinto. Pensé que iba a ser un gore mucho más estético, que jugara mucho más con la tensión y la insinuación; con la perversión psicológica más que con el acto de desangramiento.

En fin, Hostel no es para premio… es una película gore que podría haber trabajado mucho más con el asunto del dolor y el placer, la muerte invadiendo con violencia los rincones más oscuros de lo humano, la seducción, la apropiación del otro más que su aniquilación. Pero… es solo una gore movie con ciertos excesos de heroicidad.

FICHA

Hostel
Escrita y dirigida por Eli Roth
Presentada por Quentin Tarantino (¿en realidad se prestó para esto? ¿Será su amante?)
La tercera fue la vencida. Tres veces empecé a verla. Solo una la terminé.
La primera, buena compañía y altas expectativas… interrupción por urgencias de madre.
La segunda, sola frente a mi iBook… visitas inoportunas cortaron la viada.
La tercera, 21 pulgadas de TV en casa, sola y rodeada de mis hermanos tras las exclamaciones de asco.
En DVD pirata y prestado… (y su dueño ni lo sabe…)
Valió la pena… Sí, yo creo que sí.
(ahora, vaciemos el tanque del inodoro)

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