Blogia
phosphorus junto al librero

Límites

No era una gran carta. Podría haber sido el memo con el informe de cierres de la semana pasada. Pero al concluir, decía, como si no fuera más que “Buenos días”:“En fin...Te beso, con el gozo de saber que no podrás hacer nada para limitar mi imaginación”.No he podido hacerlo. Pero él tampoco ha podido frenar mis elucubraciones.

0 comentarios